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Por Gabriel Delgado (@gabomarston)

El Gran Hermano todo lo ve; está en todos lados y no puedes hacer nada sin que él se dé cuenta.  Controla todos los aspectos de tu vida. No hay secretos ni vida privada. No puedes ni siquiera pensar libremente por qué la Policía del Pensamiento vendrá por ti. El Gran Hermano y el Partido son lo único que necesitas.

Suena demasiado tétrico, pero la novela de George Orwell “1984”, cada vez se torna más real en este mundo moderno donde todos estamos conectados a través de internet y todos podemos ver lo que todos hacemos.

El informático Edward Snowden puso al descubierto en 2013 a nuestro Gran Hermano real: PRISM. Acrónimo del programa espía más grande de la historia, utilizado por la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA) para intervenir en las telecomunicaciones de todo el mundo. El Gran Hermano todo lo ve.

Ahora, el Gran Hermano ha intervenido en el fútbol con el nombre de VAR (Video Assistant Refferee), el cual utilizado en esta Copa Confederaciones de Rusia 2017 para ayudar a los árbitros con decisiones polémicas. 

El sistema es tan hermético y misterioso como el Gran Hermano mismo: Son tres árbitros reunidos frente a una pantalla en una locación desconocida, donde observan detenidamente la jugada a revisar; mientras tanto el árbitro central que se encuentra en medio del campo recibe instrucciones de estos oficiales a través de una diadema y ejecuta la decisión de estos como designio divino. Sin objeción y sin titubeos.

Ya en la primera jornada de la Confederaciones le anularon un gol a Portugal y otro a Chile por fueras de juego, los cuales fueron revisados a través del VAR e invalidados correctamente. En el partido de México frente a Nueva Zelanda, nuevamente se usó al VAR para sancionar a los jugadores que participaron en una bronca, donde varios jugadores tuvieron que irse expulsados. Sin embargo, con todo y tecnología, el árbitro tomó la decisión incorrecta y solo mostró tarjetas amarillas. ¿Qué pasa dentro de ese cuarto que probablemente está en alguna región de Siberia?

Al chileno Jean Beausejour no le ha gustado para nada el VAR: “Faltó el show del entretiempo y que le agregaran dos cuartos más para que fuera fútbol americano”, dijo al finalizar el partido de Chile contra Camerún. Al defensa portugués Pepe, no le ha parecido mala idea, a pesar de que él fue víctima de la tecnología y le anularon un gol, “Creo que el VAR nos ayudará a todos, a los equipos y a los jugadores”, declaró.

Para muchos, la tecnología en el fútbol era algo que urgía implementar desde hace mucho tiempo; mientras que para otros, al usarla se le estaría quitando la esencia al juego y el “error humano” que lo hace emocionante.

Lo cierto es que en el juego moderno, tres árbitros no son suficientes para juzgar correctamente un partido de fútbol por la velocidad a la que se juega hoy en día. El experimento con árbitros en las porterías falló estrepitosamente y ahora es turno de la tecnología para impartir justicia.

Solo el tiempo nos dirá qué tipo de Gran Hermano tendremos en las canchas: Si uno justo y benévolo como el Rey Salomón; uno tan torpe como su versión televisiva “Big Brother” o una versión cómo la de Orwell: Macabra y tenebrosa, de la cual no sabemos cómo opera y a que intereses responde.
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Por Gabriel Delgado (@gabomarston)

Hace menos de una semana que los Golden State Warriors se coronaron campeones de la NBA sobre los Cavs de LeBron James.  Esta trilogía de Finales, lo cual es algo inédito en la historia de la liga nos ha dejado varias enseñanzas y cosas que reflexionar en cuanto al futuro de la NBA.

Primero está el legado de los Warriors como un equipo histórico y grande de todas las épocas; a la altura de los Celtics de Bird, los Lakers del “Showtime” y los Bulls de Jordan.  Y luego está el legado del “Rey” LeBron y su eterna lucha contra aquel fantasma que lo acecha desde que inició su carrera.

Stephen Curry y sus Warriors han revolucionado la NBA con su versión del fútbol total aplicada al basquetbol; Cuentan con cuatro All-Stars y con los dos últimos MVP’s de la liga y aun así todos se comportan como si no existiesen los egos. Son jugadores versátiles, solidarios, atléticos y que cuentan con un gran arsenal al ataque. Pueden desde atacar la pintura con gran violencia o hasta manejar un partido a placer mediante sus mortales triples. Y sin embargo, todos pueden hacer de todo: Igual vemos a Durant encestar de tres con un defensor en la cara o a Curry atacando el aro.

Los Warriors 2016-17 claramente dieron un paso delante de su versión del año pasado, aunque esta haya roto el récord de más victorias en temporada regular (Esa derrota en las finales ante los Cavs ganando la serie 3-1 aún duele)… Y ese paso adelante se llama Kevin Durant. Con KD en sus filas, todo parece indicar que la dinastía guerrera dominará la NBA durante los próximos años, sin ningún rival que se les acerque siquiera a hacer sombra.

Su lugar en la historia como uno de los grandes equipos o cómo algunos ya catalogan a Golden State como simplemente el mejor de todos los tiempos, aún está por definirse. Claro que con 2 campeonatos en 3 años, pero si quieren cimentar su legado como la más grande dinastía de la NBA tendrán que seguir en la élite y seguir llegando a las Finales por al menos el próximo par de años. El tiempo dejara a estos Warriors en el lugar donde merecen.

Y la historia puede dejar a LeBron sin un legado a la altura de su magia sobre la duela. Personalmente, creo que James no tiene nada que probar en su carrera a estas alturas; sus increíbles estadísticas e innumerables records avalan al Rey como uno de los más grandes de toda la historia. Sin embargo el fantasma que LeBron ha perseguido desde el momento en que fue pisó la duela en la NBA, Michael Jordan, se le ha escapado totalmente.

A nivel de números, no hay punto de comparación entre Jordan y James: LeBron probablemente superará a MJ en casi todas las estadísticas al momento en que se retire y a la vez el Rey es un jugador mucho más completo que Michael; James prácticamente puede jugar en las 5 posiciones sobre la duela.

Y sin embargo, ¿Cómo es posible que LeBron James tal vez no podrá superar a Michael Jordan como el GOAT (Greatest of All Time) de la NBA? Chris Bosh, compañero de LeBron en sus años con el Heat, alguna vez dijo que el prefería que Dwayne Wade lanzara el disparo de último minuto para ganar un partido que LeBron.

Y aquí entra la discusión entre ser el “mejor” y ser el “más grande”. LeBron James probablemente sea mejor jugador que Michael, pero a la hora grande, donde todo está en juego, donde los dioses se separan de los mortales, Jordan simplemente era el hombre indicado para hacer el trabajo. Sólo tenías que darle el balón y el haría el resto.


Su récord de 6-0 en las Finales y sus 6 MVP’s de las mismas hablan por sí solos. Mientras que el récord de LeBron James en la serie final de 3-5 palidece ante la impecable marca de Jordan. A LeBron aún le queda mucho tiempo de juego y tal vez llegue a más finales en un futuro, pero superar a Jordan ahora será mucho más difícil con unos Warriors que también querrán superar a los mejores de todos los tiempos.
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Por Theoscar Mogollón (@Theo_Mogo)

Luego de haber finalizado el Mundial Sub-20 y presenciar cómo la vinotinto ha tenido una destacada actuación en defensa desde el Sudamericano de principios de año, es necesario expresar en algunas líneas el gran futuro que se avizora en nuestro combinado bajo los tres palos. Venezuela no solo goza de talento en la zona ofensiva con jugadores como Adalberto Peñaranda, Rómulo Otero, Yefferson Soteldo, Andrés Ponce, entre otros; sino también una gran camada de arqueros que desafortunadamente casi nadie conoce.

Cuando uno habla de aquella Vinotinto de finales de los 90’s, porteros como Rafael Dudamel, Gilberto Angelucci o César Baena eran los que siempre recibían esa lluvia de goles y, en parte, terminaban pagando los platos rotos en todo momento. Con el pasar del tiempo, las cosas fueron tomando un mejor rumbo y llegaron nombres como Leo Morales, Renny Vega o Rafa Romo, siendo algunos más criticados que otros.

Recientemente, saltó a la palestra un muchacho que de manera asombrosa tendría su primer llamado a la selección de mayores teniendo tan solo 16 años. Noel Sanvicente, seleccionador en aquel momento, se fijaría en un joven guardameta del Caracas FC, Wuilker Fariñez. Desde entonces, la historia de este caraqueño cambiaría para bien, asentándose en el arco de los Rojos del Ávila desde 2015 y acumulando elogios día tras día.

Ya todos saben de lo que es capaz Fariñez con apenas 19 años de edad. Nos quedamos cortos con lo demostrado en Corea, donde solo recibió 3 goles en contra y fue determinante en semifinales tras atajar dos penales. Pero aquí la idea es darles a conocer otros nombres que fácilmente podrían pelearse el arco vinotinto para las próximas eliminatorias y Copas Américas a futuro. El augurio es bueno, solo basta con que el resto del equipo logre compaginarse de la mejor manera además de tener un cuerpo técnico adecuado y capacitado para poder explotar el talento de estos chamos.

Desde hace varias temporadas, el Deportivo Táchira cuenta con un portero de garantías, sin mencionar que ya tiene experiencia en la selección absoluta. No es otro sino José David Contreras. Con 22 años, el nacido en Guasdualito (Apure) posee una gran agilidad bajo palos y seguramente más temprano que tarde terminará convirtiéndose en otro legionario.

Nuestro torneo local nos ha dejado gratas sorpresas con figuras en varios equipos. Si bien unos tienen más protagonismo que otros, la calidad de estos guardametas es digna de evaluar. Giancarlo Schiavone (23), ha tenido recorrido en equipos como Deportivo Petare, Deportivo La Guaira y ahora en Mineros de Guayana. No ha logrado asentarse como titular, pero su destreza no pasa desapercibida. Mismo caso para Eduardo Herrera (23), quien ahora le toca defender el arco del Caracas FC tras un paso en Deportivo Lara. Rafael Dudamel notó el potencial del arquero cuando estuvo en el club larense y en varias oportunidades lo llevó a las concentraciones con la selección.

Con un poco más de juventud nos encontramos con Beycker Velásquez (20), siempre recordado por su participación con la Sub17 mundialista y ahora defendiendo el arco del Deportivo Anzoátegui. Jesús Briceño (18) terminó adueñándose de la valla del Atlético Venezuela este Apertura y sorprendió a muchos tras su destacada actuación en la Copa Sudamericana.

La lista continúa con nombres como Alejandro Araque (21) de Estudiantes de Mérida. Jesús Padrón (20) en Deportivo Lara. Rafael Quiñones (21) en las inferiores del Carabobo FC. Y los mundialistas Joel Graterol (20) y Rafael Sánchez (19) que hacen vida en Carabobo y Táchira respectivamente.

José Hernández, actual seleccionador de la Sub17, ha sabido manejar a una gran camada de jóvenes que muy pronto también darán mucho de qué hablar. Desde ya debemos ponerle el ojo a Carlos Olses, Miguel Silva y Manuel Sanhouse.

Estamos en presencia de una de las mejores generaciones de futbolistas en Venezuela. Queda de parte de ellos, sus entrenadores, medios de comunicación y fanáticos dar ese empuje necesario para que el FutVe comience a dar el cambio positivo que todos queremos y, de esa manera, poder clasificar a más mundiales de fútbol.
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Nota extraída de La Pizarra del DT. Escrito por Hovannes Marsuian (@HMarsuian_)

Terminó el partido. Inglaterra salió campeón del Mundial Sub-20 2017. Sin embargo, Venezuela no perdió, Venezuela ganó y mucho, sobre todo el aplauso, respeto y reconocimiento. Escribió su propia historia y en mayúscula. Hay un trabajo por delante muy largo y debe seguir la misma línea de la convicción, unión, profesionalismo. Futbolistas con ganas de triunfar, de ser grande. Una generación valiosa.

Empecé a escribir éste artículo después del partido de octavos de final, contra Japón, porque, como dice Manuel Jabois, “la derrota está mejor escrita que la victoria, y la literatura sólo es arte cuando el final no es feliz: los finales felices son la precuela de algo que el autor nos ha ahorrado ver”. Y con esto no quiero decir que me esperé una derrota de Venezuela en los cuartos de final, semifinales o en la final. No hablo de eso, sino que me incorporo al discurso de Dudamel, aquel que cada vez que busca prometer, no camina más allá del punto perfecto que el grupo pretende superar. Y aunque, estoy hablando del país de la publicidad y las promesas, mi rumbo es otro. Venezuela pudo caer eliminada en cualquier etapa, pero la conclusión hubiese sido la misma. Mi argumento se trata sobre una selección que consiguió un hecho histórico; no obstante, antes de proyectar un futuro prometedor, se debe aplaudir, disfrutar, festejar y llorar de la felicidad. Y sin estar totalmente expectante, porque hay que dejar que los futbolistas trabajen, ya que viene un proceso de crecimiento, donde tienen que ajustar ciertas cuestiones, para potenciar y transformar su calidad, con el objetivo de trascender.

Con esto no quiero decir que no seamos optimistas; simplemente hay que dejar trabajar como se viene haciendo, porque si nos ponemos a revisar otros procesos (de distintas selecciones), se pueden tener reacciones de todos los colores. Obviamente es válido ilusionarse, porque hay materia prima para competir. Sin embargo, se puede vivir con sueños, teorías o suposiciones sobre la nueva generación de futbolistas venezolanos; pero, sobre todo, se debe analizar y disfrutar lo que consiguieron, porque su futuro no depende de fantasías, sino de su calidad y su entrega. Y, quizás, también sobre las decisiones que van a tomar a lo largo de su carrera.

La niñez de la generación de los futbolistas de Venezuela Sub-20 se instala en la época del “Boom Vinotinto”, cuando la selección venezolana logar ganar cuatro partidos seguidos en las Eliminatorias para el Mundial del 2002. A partir de ahí, el país entendió que sí había materia prima para destacar en un mundo denominado como “fútbol”. Se empezaron a formar y mejorar las canchas. Aparecieron nuevas y mejores escuelas de fútbol. Desde el 2007, se logró la expansión de clubes en la Primera División (pasaron de 10 a 18). Además, llegó la regla del juvenil, donde un futbolista Sub-20 debía estar de manera obligatoria en el terreno de juego. El venezolano se enamoró del fútbol. Lo jugaba. Lo veía, sobre todo en la televisión.

Sin embargo, el venezolano se cansó de ver las competiciones grandes por la televisión. Se propuso ser participe directo, como en la Champions League, donde un futbolista como Tomás Rincón llegó a una final. Y también, de un Mundial, donde la Vinotinto consiguió ser subcampeón, con mucho esfuerzo, trabajo y fútbol; aunque, fue una competición de categorías inferiores, se empezó, con buenos pasos, un camino y un proceso de crecimiento, en busca de trascender como futbolistas profesionales.

El venezolano merecía una participación como la de Venezuela en el Mundial Sub-20. Ninguna selección la merecía tanto. Después de casi dos años de preparación. Después de tanto soñar. Después de tantos intentos por hacer olvidar el sobrenombre de “La Cenicienta”. Y con la intención de borrar de la memoria un término sin sentido como el de “la venezolanada”. Venezuela merecía quedarse en la memoria de los aficionados del fútbol con una competición así.

Aunque la emoción se apodere de uno, y es totalmente lógico, hay que detenerse para analizar la situación; ya que, para que los Sub-20 puedan progresar a la selección mayor – donde Adalberto Peñaranda, Yangel Herrera, Yeferson Soteldo y Wuilker Faríñez comparten grupo –, se necesita una sucesión de ajustes, como todo proceso de crecimiento. El futuro es muy difícil de predecir y, seguramente, habrá futbolistas que no consigan el progreso deseado (eso puede ocurrir si el proceso formativo de las juveniles a la mayor no es el correcto; por ejemplo, que el jugador no consiga sostener y fomentar dicha evolución con ambición y con la intención de aprender y perfeccionarse, porque el ser humano no tiene límites cuando se trata de la enseñanza).

Y aunque el futbolista venezolano demuestra un gran potencial en dicha categoría, debe comprender que todavía tiene un camino muy largo como futbolista profesional, donde tienen que aprender a competir–, con el objetivo de educarse y saber responder a las preguntas que te plantea, para entender las exigencias emocionales, tácticas y técnicas de los distintos escenarios y niveles futbolísticos. Y repito, el proceso formativo corresponde a cualquier etapa, es decir, a cualquier edad, el jugador sigue aprendiendo algo distinto. Ese camino, inicia con los entrenamientos, termina en el partido y se repite. Un ciclo de vida que va a estar hasta el final de la carrera de cada uno, donde en cada comienzo estarán los nuevos objetivos, para buscar superarse y corregirse.

Rafael Dudamel comprende que si se quiere desarrollar al fútbol venezolano, se debe que educar desde las categorías inferiores. El ejemplo perfecto está en la actuación de Venezuela en el Mundial Sub-20; ya que, se habla de una generación que, antes del torneo, efectuó 25 módulos de preparación, a partir del 31 de agosto del 2015. Casi dos años de preparación. Sin embargo, lo importante radica en que existió trabajo de calidad en los entrenamientos, que se refleja en el terreno de juego, porque el futbolista venezolano demuestra estar capacitado, en esta categoría, para comprender las situaciones del partido y saber cómo acomodarse a las circunstancias, debido a que hablamos de un deporte que es muy dinámico y está constantemente cambiando.

Dudamel con su preparación al Mundial Sub-20, repleto de partidos amistosos y oficiales, con el objetivo de consolidar al grupo, conseguir una idea de juego de clara y potenciar las características de sus futbolistas, logró un punto muy importante: se habló más del rendimiento colectivo que los aspectos individuales de Venezuela.

En fin, el camino es excesivamente largo y, al parecer, Dudamel lo comprende. Entrenar y competir. Desarrollar a la calidad natural de dicha generación. Analizar, estudiar y trabajar. Detenerse y esperar el momento indicado. Saber interrelacionarse. Aprender desde los entrenamientos y jugando. Potenciar la inteligencia del futbolista. Y lograr la lectura del juego.

Dudamel escribió un guion en el Mundial Sub-20 a la altura de Christopher Nolan en Memento, Andrew Kevin Walker en Se7en o Jim Uhls en Fight Club, que se pueden definir como una muy buena actuación con un final inesperado; ya que Venezuela logró ser la segunda mejor selección de la categoría Sub-20.

La categoría Sub-20 de Venezuela logró hacer madrugar al venezolano en busca de conseguir una alegría ante tantos problemas de crisis política, social y económica. Se convirtió en una luz esperanzadora. Consiguió ilusionar y soñar a muchísimas personas. Representó de manera ideal al país. El “Gloria al Bravo Pueblo” se cantó con orgullo. Esta generación será recordada. Y ojalá sea el inicio de una gran etapa futbolística para Venezuela. Hay que confiar en éste proyecto.
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Por Ivan Pardo (@IvanPardoVE)

Totalmente en desuso, con lágrimas y sin voz. Acompañado de un café que sostiene mi mano temblorosa debido a la ansiedad, emoción y adrenalina vivida, escribo estas palabras que irremediablemente se quedarán cortas comparadas con la gesta que acaban de realizar. Conmueve. Son un grupo de muchachos que ha pasado individualmente por muchos obstáculos dentro de esta aventura futbolística, que por lo general suele ser muy cruel. Lloraron debido a la incontenida frustración, pasaron excesivo trabajo para poder siquiera practicar este deporte y también, cuestionaron el porqué de muchos sucesos que a corto plazo no tenían sentido alguno. Pero, aquí tienen la respuesta a todo.

Ustedes han sido los elegidos para dar la alegría más grande que ha recibido este país en muchísimo tiempo, una que cae en el momento indicado, donde parecía que la llama de la felicidad y el éxito se nos hacía esquiva. Ésta es una recompensa al trabajo y dedicación, la cual también empapa a todo un cuerpo técnico, encabezado por Rafael Dudamel, quien dejó una postal que nunca se borrará de mi memoria. Un hombre que rompió en llanto durante la tanda de penales. Esas lágrimas que contenían a todo un país hundido en tristeza, dolor y un sentimiento de alegría reprimido, cubierto por un tricolor que irremediablemente se debe vestir de luto. Y sí, lo lograron. Llevaron nuestra luz y aroma, venciendo a cada rival que se parara enfrente, sin miedo alguno. Con cada gol hicieron que un país vibrara dentro de una colectividad de sensaciones indescriptible. Algo majestuoso. Sencillamente… ¡GRACIAS!

Sepan que aquí tienen a todo un pueblo tras ustedes, empujándolos, gritando y hasta llorando. Ya nos han cumplido, han superado las expectativas. Son nuestros campeones del mundo indiferentemente de lo que suceda este domingo. Pero, quiero que sepan que cuando el árbitro dé el pitazo inicial, detrás de cada pelota que luchen; en cada último esfuerzo que deban dar para correr, empujar y forcejear, habrá un venezolano a 14.615 kilómetros de distancia brindando su mayor energía por ustedes. Los ayudaremos. Nunca estuvieron solos en esto y mucho menos lo estarán en la final, allí estaremos treinta millones de personas. Tenemos una cita más con la historia. Reiremos, sufriremos, gritaremos y lloraremos. Pero, esto terminara como empezamos, juntos.
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La temporada 2016-2017 quedará guardada en la memoria de los aficionados de Arsenal. Por primera vez en el nuevo milenio, el equipo del norte de Londres se quedó afuera del TOP FOUR, que da acceso a la próxima edición de la UEFA Champions League. La ardua competencia en la Premier League marginó a los Gunners, que tras la consagración de Manchester United en la Europa League pasaron a ser el único equipo de los seis grandes que no lograron clasificarse a la máxima competición del fútbol europeo.

Las protestas no se hicieron esperar. El haber sido el último año en contrato de Arsene Wenger perfiló una serie de movimientos a lo largo de los últimos meses para que el estratega francés pusiera fin a su ciclo en el Emirates Stadium, sobre todo tras la eliminación por goleada ante Bayern Munchen en Octavos de Final de la edición que recién coronó a Real Madrid por segundo año consecutivo. Los rumores en las semanas consiguientes a la dolorosa eliminación continental apuntaban al entrenador alsaciano, que por primera vez desde que asumió el cargo dejó planteada la posibilidad de marcharse a final de temporada. Las pancartas de ‘Wenger Out’ afuera del estadio, en las tribunas, en las calles o incluso en avionetas alquiladas, se hicieron cada vez más presentes. Los medios sensacionalistas hacían un gran espectáculo con cada titular. La presión mediática alcanzó sus máximos niveles en la última década, aunado a los rumores que establecían a Alexis Sánchez y Mesut Özil (ambos con final de contrato en 2018) muy lejos de Londres.
Tras la consagración en la FA Cup, Arsene Wenger afronta uno de los veranos más fuertes en los últimos años. (www.gruposports.com)
Pero entró en escena la FA Cup. La competición más añeja del mundo es sinónimo de Arsenal. La victoria ante Manchester City en las semifinales y la consagración en la final ante el campeón de la Premier League, Chelsea sirvió para cerrar una temporada que tal y como se dijo a principio de este artículo, registró el peor rendimiento liguero en el nuevo milenio. La renovación se hizo pública. El secreto a voces que buen sector de la fanaticada aún reprocha y niega, se hizo realidad: Arsene Wenger seguirá al mando del Arsenal hasta el final de la temporada 2018-2019. Una vez aclarado el panorama de la dirección técnica de los Gunners, la gran reestructuración pasará por la plantilla de jugadores. De renovaciones, salidas y compras deberá vivir Arsenal en los próximos tres meses. He aquí un repaso de posición por posición y jugador por jugador para que uno de los clubes más laureados de las islas, regrese a la élite mundial.

Portería
Lo que parecía solventado en verano de 2015 con la contratación del veterano y quizá uno de los mejores arqueros en la historia de la Premier League, Petr Cech, ha vuelto a ser uno de los grandes problemas. La temporada del experimentado arquero checo no fue la mejor en rendimiento y efectividad. Junto al intermitente David Ospina (utilizado para Champions League y copas domesticas) y el relegado Emiliano Martínez, Arsenal sufrió de constantes altibajos en su arco. Cech cumple el perfil de un arquero de época. Su permanencia en el Emirates está asegurada, entendiendo las constantes oportunidades que Wenger le ha dado y le seguirá dando. Salvo un repentino e inesperado giro de las negociaciones, Wojciech Szczesny (quien permaneció cedido en la AS Roma) será nuevo jugador de la Juventus FC. La salida de Ospina parece apetecible en un mercado donde por menos de ocho cifras, no se discutirá. Matt Macey se asoma como el nuevo producto de una academia que, con el paso de los años, ha dejado escapar a grandes promesas. Pero otra temporada en alguna cesión de Football League (divisiones inferiores) para el joven inglés resulta fundamental. Un refuerzo en la portería, por más que Petr mantenga la titular, se torna necesario.
Petr Cech (www.gruposports.com)
Defensa (Centrales)
Muy lejos terminó la línea de centrales a como comenzó la temporada. Shkodran Mustafi perfiló una dupla con Laurent Koscielny que rememoraba una solidez defensiva que el propio francés llegó a registrar con el fundido Thomas Vermaelen tiempo atrás. Pero las constantes lesiones del prometedor defensor alemán mermaron su primera temporada en el Emirates. Por supuesto que, al contar con dos defensores tan frágiles en su físico, la oportunidad surgió para Gabriel Paulista y la promesa proveniente de Bolton, Rob Holding. Salvo en partidos puntuales y con el reordenamiento táctico que realizó Arsene Wenger en las últimas jornadas de la temporada (de 4-2-3-1 a 3-4-3), ninguno de los dos recambios estuvo a la altura. Gabriel debe salir del equipo, entendiendo que su ciclo en London Colney se extendió más de lo debido, si es que debió empezar. Holding está destinado a continuar con su crecimiento dentro del equipo, sobre todo tras sus últimas presentaciones.

Per Mertesacker queda en esta historia como el quinto hombre. Ese que, con la etiqueta de máximo capitán solo pudo disputar dos encuentros (la jornada 38 de la Premier League y la final de la FA Cup) en toda la temporada. El propio campeón del mundo en 2014 se ha trazado el retiro como la realidad más cercana. Incluso podría ejercer un nuevo rol dentro del club. La capitanía y los cinco años de servicio le dan la espalda para decidir lo mejor para su futuro. Quizá el regreso de Calum Chambers (que realizó una temporada discreta en el descendido Middlesbrough) oxigene una zona urgida. Fichar a dos centrales en el presente mercado debe ser prioridad.
Shkodran Mustafi y Laurent Koscielny, los centrales más sólidos de Arsenal (www.gruposports.com)
Defensa (Laterales)
Quizá el sector que requiere mayor renovación. Héctor Bellerin es sinónimo de titularidad, el español está en pleno ascenso y la idea de convertirse en uno de los laterales más importantes en la historia reciente de Arsenal luce muy latente. Ni FC Barcelona podrá con el deseo de Héctor de afianzarse en el norte de Londres. El problema pasa por su recambio; Mathieu Debuchy nunca llegó a estar a la altura y con la Ligue 1 tocando la puerta, todo está listo para consumir su salida. Carl Jenkinson tampoco relució ni cuando fue tomado en cuenta temporadas atrás, ni en su cesión en West Ham United. El prometedor defensor que llegó de Charlton Athletic tampoco funcionó y su traspaso (incluso a la Championship), debe solventarse. En la izquierda parece estar la disyuntiva; la temporada de Nacho Monreal no pasó desapercibida, pero la edad comienza a jugarle en contra. Con media Liga preguntando por el ex Málaga CF, su probable salida podría significar el reforzamiento de una zona que siempre ha quedado en deuda. Kieran Gibbs simboliza un proceso que nunca se completó. Con 27 años y solo once partidos disputados, una salida rumbo a algún equipo de media tabla en la Premier League, resultaría apetecible para todas las partes. Bellerin será el único que ante viento y marea, permanecerá en Arsenal. Los refuerzos en la banda izquierda comienzan con el ya fichado Sead Kolasinac, mientras que un posible segundo refuerzo se ejercerá a partir de las salidas en cuestión.
Sead Kolasinac se convirtió en el primer refuerzo de Arsenal. Llegó procedente del Schalke 04 de la Bundesliga (www.gruposports,com)
Mediocampo (primera y segunda línea)
La re-estructuración se complica en este punto. Los jugadores que no empezaron tan bien la temporada, firmaron grandes presentaciones en el cierre. Y viceversa. Uno de ellos fue Granit Xhaka, el suizo que llegó como flamante refuerzo en el verano pasado no se transformó al box-to-box que Wenger tenía en mente. Fue cuando cambió el esquema (3-4-3) que se le vio mucho más suelto. Con pisada al área y con buena pegada. Xhaka tendrá con que para ser uno de los tomados en cuenta. Su creación en ¾ de cancha lo establece en una línea superior al resto. Mohamed ElNeny se vio afectado por las lesiones y una Copa Africana de Naciones a principios de año. El egipcio cuenta con otro cupo seguro en el equipo. Es del agrado de Arsene y de gran parte de la fanaticada, tiene mucho poderío a la hora de recuperar y de vez en cuando, se anima con una no muy afinada pegada.

Alex Oxlade-Chamberlain no deja de ser un apuntado. Su intentona de transformarse a volante central le costó gran cantidad de críticas, que omitía cuando se desempañaba por la banda. The Ox emprendió un rumbo fuera de su zona de confort en la mayor crisis institucional de los últimos años. Wenger optó por utilizarlo en el tramo final nuevamente por la banda, donde ejerció de buena forma. Los rumores lo perseguirán a lo largo del mercado, pero su permanencia en Arsenal, que puede sellarse con una lucrativa renovación, significaría aportar para una profundidad interesante en dos posiciones que puede seguir desarrollando. Francis Coquelin representa el malo de esta película. Luego de un aceptable comienzo de campaña, el francés fue en picada hasta incluso, perder la titularidad, esa que tantos años le había costado. La confianza en Francis parece limitada, una oferta dentro de los parámetros de transferencia parece viable para un jugador que registra más amarillas que partidos jugados.
Aaron Ramsey cumplió diez temporadas como jugador del Arsenal (www.gruposports.com)
Aaron Ramsey debe ser el gran sacrificado. La promesa galesa que llegó en 2008 nunca terminó de explotar, y si bien fue parte fundamental en el último tramo, diez años de constantes altibajos en el norte de Londres respaldan una salida necesaria. Se le recordará por sus goles en las finales de FA Cup, se le guardará mucho aprecio, pero en el marco de una reestructuración debe ser uno de los señalados. Ofertas de la Premier, no faltarán. El regreso de Jack Wilshere como el resurgir del hijo prodigo. Bournemouth fue una montaña rusa para el original número diez, por lo que las puertas del equipo deben estar abiertas para un emblemático jugador de la última década. Las ofertas tampoco serán escasas, pero el gran reto de Wenger será mantenerlo y sumar profundidad en la tan sensible línea. Santiago Cazorla regresará a España, en medio de una etapa plagada de lesiones. Nos deleitó a lo largo de cinco años, su carisma y fidelidad será muy recordado entre los fanáticos. Un regreso con otro rol en el futuro, pareciera la mejor de las opciones para el golpeado Santi. Entre tanto, Jeff Reine-Adelaide y Ashley Maitland-Niles deberán sumar protagonismo con alguna cesión de por medio. El mediocampo de Arsenal deberá contar con al menos dos fichajes. Con el nuevo sistema (3-4-3) que seguramente Arsene seguirá empleando, los refuerzos en esta zona lucen vitales para el cometido.

Delantera (extremos y centros)
Alexis Sánchez jugará otra temporada en Arsenal. El chileno se ganó el derecho de disputar otra temporada sin siquiera pensar en una renovación, por más importante y necesaria que esta sea. La piedra angular del ataque gunner, que seguirá trayendo alegrías al norte de Londres. Si es posible, que se renueve mañana. De lo contrario, el tiempo lo dictará. Mesut Özil será la primera gran renovación. Si su condición era permanecer junto a Wenger, las condiciones están dadas. Con lo intermitente que puede llegar a ser, Mesut ha sido pieza clave en los últimos cuatro años. Su permanencia también pasa por lo representativo que se ha vuelto. Londres es su casa y eso vale mucho más. Theo Walcott es protagonista directo en esta historia. El inglés perdió la titularidad en las últimas semanas, señalado por ser uno de los culpables del declive Arsenal. Las lesiones en temporadas anteriores acreditan a la recién terminada como la de mejores números desde 2011, pero tras once temporadas en el Emirates un destino con atractivo económico, hará pensar a todas las partes.
Mesut Özil y Alexis Sánchez lideran la ofensiva de los Gunners (www.gruposports.com)
Olivier Giroud seguirá en London Colney al menos otra temporada. El presunto interés de Olympique Marseille semanas atrás no fue distracción para el francés, que no planea regresar a la Ligue 1 por los momentos. Sus últimas presentaciones, donde dejó buenas impresiones cuando salía de su zona de confort, le valen para continuar en el equipo. Siempre y cuando, no sea la principal referencia de ataque. Danny Welbeck difícilmente salga. El inglés sumará oportunidades y podrá aportar desde la banca. Alex Iwobi, aquel que deleitó a final de la temporada 2015-2016 (lo que le valió para ser titular a principios de la siguiente), continuará formándose entre tanta experiencia. El nigeriano es esa marca vigente de la academia, su renovación y blindaje debe ser prioridad en los próximos meses.

Lucas Pérez no firmó una buena temporada donde más allá de alguna lesión, no recibió las oportunidades suficientes. Lo último impulsará su regreso a España, donde seguramente verá más opciones. El regreso de Yaya Sanogo solo pasa por lo administrativo, con la puerta de salida más que abierta. La paciencia por Joel Campbell acaba conforme pasan los años. Cinco cesiones en seis temporadas. Las condiciones para una salida definitiva están dadas. Takuma Asano dio destellos en Alemania con Stuttgart, finalizar su adaptación al fútbol europeo en otras latitudes se torna ejemplar; junto a Chuba Akpom, nuevas cesiones les llegarán. Con más de diez jugadores cuenta Arsenal en ataque. A pesar de ello, la llegada de un delantero centro se torna vital. Henry Onyekuru ha sido el primero en sonar, joven nigeriano con posibilidad tanto de extremo como de centro. A la par de otro refuerzo por las bandas, el cual ya la prensa se ha encargado de nombrar como primer candidato.

La temporada de fichajes, ya está en marcha.
Arsene Wenger (www.gruposports.com)
Arsenal 2017 (reestructuración)

Renovaciones: Alexis Sánchez, Mesut Özil, Alex Oxlade-Chamberlain, Jack Wilshere.

Salidas: David Ospina, Wojciech Szczesny (Juventus), Gabriel Paulista, Per Mertesacker (retiro), Mathieu Debuchy, Carl Jenkinson, Kieran Gibbs, Francis Coquelin, Aaron Ramsey, Santi Cazorla (finaliza contrato), Theo Walcott, Lucas Pérez, Yaya Sanogo, Joel Campbell.

Llegadas: un portero, dos centrales, un lateral derecho, un lateral izquierdo (Kolasinac), dos mediocampistas (+ Jack Wilshere), dos extremos (Henry Onyekuru), un delantero centro.
Así deberá ser el Arsenal versión 2017-2018 (www.gruposports.com)
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Por Gonzalo García (@Gonzaloygarcia)
“Se juega para ganar, para divertirse, y para hacer felices a los demás” Magic Johnson.
Perdonen que estas líneas vengan cargadas de pesimismo y hastío, pero no pueden ser escritas de otra forma. Estamos ante una nueva final que ya nos quedó vieja.  No son pocos los medios de comunicación extasiados en estos días por presentar otro choque entre gigantes. Como si pelearan Godzilla vs King Kong, se busca el morbo entre los equipos de Lebron James y Stephen Curry.

Tres finales consecutivas disputadas por los mismos equipos es un récord. Otro más de los tantos que junta la NBA como números muertos. Aunque en este caso, la estadística habla, grita, se expresa, diciendo: ¡No hay competencia!

Como en “Groundhog Day”, de Bill Murray, cada temporada se repiten los mismos resultados simulando ser el mismo día. Desde que Golden State fichó a Kevin Durant sabíamos que iba a jugar la final. Incluso un principiante podía deducirlo en pocos segundos. Y con respecto a su némesis, Cleveland Cavalliers, ocurre algo similar: no tienen rivales a pesar de la luz momentánea que fueron los Boston Celtics de Isaiah Thomas.

Los Warriors no han cedido partidos en todos los Play-Offs, y los Cavs sólo uno. Que las finales de conferencia terminen 4-0 y 4-1 nos dan número claros para sentar una base y poder debatir con fundamentos. Mucho más si vemos los números y entendemos que los últimos cuartos siempre fueron decorativos. Un deporte sin competencia… ¿Qué es? Otra pregunta más importante surge ¿el tope salarial, finalmente, para qué sirve? ¿Y el draft? También ha perdido su relevancia. Sí, ese sistema que ayudaba a los equipos peores posicionados de la liga a poder contratar, tal vez, al nuevo salvador, ya pierde sentido ante tanto traspaso entre temporada.

Hay dos equipos que marcan una notable diferencia, sus plantillas son jerárquicamente mucho más notables que el resto y no dan chances de poder esperar más resultados que sus victorias abultadas y humillantes. Lo digo con dolor, puesto que me he criado entre batallas deportivas del calibre de Pacers y Pistons, donde queda en mis retinas la tapa de Prince a Reggie Miller en el último segundo. Viendo encuentros antiguos, imposible no recaer en los días de Jordan, Magic, y toda la generación que nos hizo amar el basquetbol.

Lo mejor que nos han dejado estos Play - Offs fue, a mi juicio y el de muchos otros, la emocionante tarea de un Ginóbili que, aunque “longevo” –como se autodenomina-, siempre se interesó en competir y mejorar a su equipo. Pero estos casos se están perdiendo en una liga en donde la competencia se disuelve en dos equipos.

Cabe aclarar que en la NBA hubo grandes campeones que tuvieron anillos consecutivos, por ejemplo Los Ángeles Lakers de principio de siglo. No obstante, lo han conseguido ante tres rivales distintos (Indiana Pacers, Philadelphia 76ers, New Jersey Nets), o los míticos Chicago Bulls, que lograron en ocho años seis anillos ante cinco rivales diferentes.

La final será mirada, festejada u odiada dependiendo resultados, también disfrutada. No obstante, no se puede tapar el sol con un dedo: estamos lejos de los grandes años dorados.